Page 84 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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—Por supuesto, los niños también. A todos ustedes.

           Ha preparado una sorpresa muy especial, algo que sólo


           ella puede mostrarles. Todos deben estar allí.



                 —Bien… vale, señor, si ella lo dice.



                 —Todos ustedes a las diez y media, sin falta. La veré

           entonces, señora Enderby. —Everard asintió y salió a la

           calle.




                 Había hecho lo que había podido. Ahora la casa de

           Nelson. Llevó el saltador tres manzanas más allá, aparcó

           en  la  oscuridad  de  un  callejón  y  caminó  hasta  la  casa.

           Ahora también era culpable, tan culpable como Schtein.


           Se preguntó cómo sería el planeta de exilio.



                 No  había  ni  rastro  del  transbordador  Ing,  y  era

           demasiado  grande  para  ocultarlo.  Así  que  Charlie

           todavía  no  había  llegado.  Hasta  entonces,  tendría  que


           tocar de oído.


                 Al llamar a la puerta se preguntó qué representaría


           haber salvado a la familia Enderby. Esos niños crecerían,

           tendrían hijos propios; sin duda ingleses insignificantes

           de clase media, pero en algún lugar de los siglos por venir


           un hombre importante nacería, o no. Claro está, el tiempo

           no  era  muy  flexible.  Excepto  en  contados  casos,  los

           antepasados  exactos  no  importaban,  sólo  la  reserva

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