Page 278 - Limbo - Bernard Wolfe
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hileras de patas huesudas y articuladas surgían
de ambos lados como remos rotos surgiendo de
una galera romana.
La cosa se movía. Lentamente, con una
repugnante obstinación de artrópodo, se
arrastraba sobre la mesa. A más de un metro por
encima de ella, colgando del techo sujeto por
unos cables, había una especie de raíl elipsoide
como los utilizados en los trenes de juguete.
Deslizándose sobre ese raíl había un foco cuyos
rayos se centraban en el robot inferior. A medida
que la luz se movía, el monstruo mecánico iba
siguiendo su rayo, accionando sus envaradas y
ciliosas patas al rígido ritmo de un ciempiés.
El conferenciante detrás de la mesa era un
joven tetra de aspecto universitario.
—Creo que todos ustedes conocen a Jo‐Jo, la
polilla‐chinche —dijo, dando unas amistosas
palmadas al dorso del insecto robot—.
Repasemos un poco lo que aprendimos acerca de
él. Jo‐Jo, por supuesto, es una máquina trópica,
una máquina muy simple construida con un solo
propósito. ¿Cuál es ese propósito? Reaccionar a la
luz, o bien positivamente, en cuyo caso Jo‐Jo es
una polilla, o bien negativamente, en cuyo caso es
una chinche. Jo‐Jo posee en su interior todo un
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