Page 824 - Limbo - Bernard Wolfe
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de su garganta estaban tan tensos que le costaba



            pronunciar las palabras, se habían convertido en


            un susurro.


                  —...pero sí comprendo mucho esto. Fuera cual


            fuese la confusión que existiera en la mente de ese



            tipo Martine... aunque finalmente se sacrificara y


            se hiciera matar por alguna razón no mundana...


            y teniendo en cuenta que no representa ninguna


            maldita diferencia en absoluto lo que él pensara e


            hiciera.., al final dijo que cualquiera que sea un


            medio hombre tiene derecho a sentirse amargado


            por el hecho de ser recortado a algo menos del


            tamaño  humano.  Que  un  hombre  tiene  que


            permanecer derecho, incluso sobre sus miserables



            pequeño muñones o lo que le quede de su aparato


            locomotor,                 y       aullarte             no         a      todas            las


            apisonadoras... Recuerde ese último discurso en


            el  cuaderno  de  notas,  en  la  parte  del  diálogo


            donde  Martine  hace  que  Theo,  Caradeniño  le


            llama, despliegue su exposición durante un par


            de  páginas.  Eso  viene  después  de  toda  esa



            espléndida  charla  acerca  de  inmovilización  y


            pasividad y toda esa mierda, todo lo que Helder


            y Theo se tomaron en serio. Y después de todo


            eso,  ¿qué  le  hace  decir  Martine  a  Theo?


            Solamente: tú tienes tus piernas y yo no tengo las



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