Page 377 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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oscilar por debajo de él. Ahora Peterson puede ver la
curva del horizonte y, más allá, el espacio negro
salpicado de estrellas. La Tierra se alza lentamente
sobre el paisaje lunar, bendiciendo el vuelo con su luz,
y Peterson se maravilla al contemplar la canica azul
con la que comparten de nuevo los cielos.
Vuelve a casa.
Después de ajustar el control de oxígeno a o2
DIRECTO, desbloquea el casco y se lo quita de la
cabeza. El interior del ALM es frío, tan frío como el
espacio, tan frío como la muerte, y el aliento se le
condensa ante la cara. Pone ABORTAR MÓDULO en
la posición de ENCENDIDO y algo tiembla bajo sus
pies. Se asoma por la ventana del comandante y
enseguida ve el módulo de descenso flotando: es una
plataforma reducida y su parte inferior es una
colección de tanques, tubos y cajas y, en el centro, el
motor ennegrecido del DPS en forma de campana.
Peterson ve cómo da vueltas y se hace pequeño
mientras cae hacia la superficie de la Luna. Esa vista,
más que la vista de la superficie lunar desde tan alto,
le hace tomar conciencia de lo que ha logrado, de
dónde está exactamente. No hay vuelta atrás. No
puede hacer aterrizar esta nave; lo único que puede
hacer es llevar a cabo la Inyección Transterrestre y
confiar en que salga bien.
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