Page 622 - Triton - Samuel R. Delany
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halagador. La residencia final de Slade en la cooperativa
Sygno no es más que otro ejemplo, entre la miríada de
otros que se pueden citar. La dificultad de probar nada
aquí, sin embargo, es la dificultad de averiguar algo más
que fragmentos superficiales del dogma del Sygno.
Aquellos que se salieron de la secta, incluso aquellos
fuertemente críticos como Otuola, se mostraron muy
respetuosos hacia sus misterios: la secta renuncia al
habla, a la escritura, a toda publicidad y al sexo. Esto hace
la averiguación de sus dogmas fundamentales durante
esos años sólo ligeramente más difícil que averiguar la
letra de la filosofía de Slade.
El veredicto más probable es, probablemente, el más
conservador: se produjo una gran cantidad de
interrelaciones personales, sociales y espirituales entre
miembros del Círculo y miembros (y ex miembros) del
Sygno. Pero es lo que esos hombres y mujeres le
aportaron, antes que lo que recibieron de él, lo que en
definitiva hacía del Círculo un momento tan fascinante
en la vida intelectual de la Federación de Satélites.
Slade tenía cincuenta y cuatro años. La Summa
Metalogiae estaba a dos docenas de años en el pasado. La
triunfante apertura de Eridani (que para muchos
representa la cúspide de la creatividad del Círculo) se
había producido hacía dos años. Sólo tres meses antes, la
octava colección de poemas de Corinda, Circuitos
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