Page 508 - Mundos En El Abismo - Juan M. Aguilera
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mediante un grueso tubo a la mochila.
Chait se lanzó sobre la escalera mecánica, en
persecución de los guardias. Bairam y los once
infantes supervivientes le siguieron,
levantando ecos metálicos al golpear con sus
botas contra el suelo.
- ¡Abre fuego! - dijo, señalando los pasillos
donde aguardaban emboscados los imperiales.
Un chorro de líquido ardiente atravesó el
espacio, fustigando ciegamente las paredes
del pasillo como un látigo.
Los imperiales fueron sacados
precipitadamente de sus escondites por las
llamas. La ola de energía se meció entre ellos,
carbonizando cuanto tocaba, arrancando
gritos de sus torturadas gargantas, mientras
sus cuerpos envueltos en llamas chocaban
ciegamente contra las paredes.
Esto continuó hasta que todo lo que se
encontraba dentro de aquel corredor quedó
ennegrecido. Los soldados imperiales eran
ahora confusos montones que ardían
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