Page 228 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 228

mi  imaginación  infantil,  si  una  mano


                  huesuda  atravesaba  las  barras  y  me


                  agarraba por el tobillo?


                  Se me ocurrió —creo que algo en la actitud


                  cautelosa de Nebogipfel me obligaba a esas


                  reflexiones—  que  había  ciertas  similitudes


                  entre  aquellos  agujeros  en  el  suelo  de  mi



                  infancia  y  los  pozos  siniestros  de  los


                  Morlocks...  ¿Era  ésa  la  razón,  finalmente,


                  por la que había atacado al niño Morlock en


                  657.208 d.C.?


                  ¡No  soy  un  hombre  que  disfrute  con  las


                  introspecciones  en  su  propio  carácter!


                  Injustamente, le dije irritado a Nebogipfel:



                  —Además, ¡pensaba que a los Morlocks les


                  gustaba  la  oscuridad!  —y  me  volví  para


                  dirigirme a la puerta principal.


                  Todo  era  muy  familiar,  y  aun  así


                  desconcertantemente                             diferente.                Podía


                  distinguir  miles  de  pequeños  cambios  de


                  dieciocho años en el futuro. Estaba el dintel


                  viejo  que  haría  cambiar,  por  ejemplo,  y  el


                                                                                                   228
   223   224   225   226   227   228   229   230   231   232   233