Page 267 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 267
peor aún, encararse con su propio yo del
futuro— debía de ser un golpe tremendo.
—Podría pensar que mi presencia aquí es un
resultado inevitable de sus propias
investigaciones —le propuse—. ¿No
acabaría sucediendo un encuentro como
éste si continúa por el camino experimental
que se ha fijado?
—Quizá...
Pero ahora comprendía que su reacción,
lejos de permanecer sorprendido, como yo
esperaba, parecía menos respetuosa. Parecía
que me inspeccionaba de nuevo; su mirada
se movía inquisitiva sobre mi cara, pelo y
ropas.
Intenté verme bajo los ojos de aquel
insolente de veintiséis años. Absurdamente,
fui consciente de mí mismo; me alisé el pelo
—que no me había peinado desde el año
657.208 d.C.— y metí la barriga, que ya no
estaba tan bien definida como antaño. Pero
la desaprobación permaneció en su rostro.
267

