Page 286 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 286
Estaba pintado con manchones de verde y
marrón barro, como si su hábitat natural
fuese el campo abierto. Tenía un faldón de
metal alrededor de la base, quizá para
proteger las partes más vulnerables de los
disparos y la metralla de los oponentes.
Debería decir que el fuerte se movía a unas
seis millas por hora, y que —gracias a algún
nuevo método de locomoción que no podía
precisar debido al faldón— se las arreglaba
para mantenerse recto a pesar de la
inclinación de la colina.
Exceptuándonos a nosotros tres —y al
accidentado caballo del cervecero— no
quedaba ni un alma viviente en la carretera,
y el silencio sólo quedaba roto por el
profundo retumbar del motor del fuerte y
los chillidos de pánico del caballo.
—No recuerdo esto —le dije a Nebogipfel—
. Nada de esto sucedió en mi 1873.
El Morlock examinó el fuerte a través de las
gafas.
286

