Page 308 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Vengan —dijo—. Hay un sitio atrás
donde nos podremos sentar; es un poco
menos ruidoso y sucio.
Nos dirigimos a la parte trasera del fuerte.
Al caminar por el pasillo central pude
observar con mayor atención el medio de
locomoción del fuerte. Bajo la pasarela
central pude ver un conjunto de ejes largos,
cada uno con libertad de girar sobre un eje
común, con un suelo metálico debajo; y los
ejes estaban unidos a ruedas inmensas.
Las patas de elefante que había visto
anteriormente colgaban de las ruedas como
muñones. Las ruedas traían barro y trozos
del camino al interior de la máquina. Por
medio de los ejes, las ruedas podían
levantarse o bajarse con relación al cuerpo
principal del fuerte, y parecía que las patas
también podían elevarse por medio de
pistones neumáticos. Era así como se
obtenía la inclinación variable del fuerte,
que le permitía viajar por el terreno más
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