Page 324 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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casi inmediatamente, y la goma y el cuero
con los que estaba hecha pronto se
empaparon de sudor.
—Nunca me acostumbraré a esto.
—Espero que no nos quedemos aquí el
tiempo suficiente como para tener que
hacerlo —murmuró Moses con la voz
apagada por la máscara.
Me volví a Nebogipfel. El pobre Morlock —
que ya iba encajado en un uniforme
escolar— estaba ahora coronado por una
ridícula máscara demasiado grande para él:
cuando movía la cabeza, el filtro de insecto
del frente se balanceaba.
Le palmeé la cabeza.
—¡Al menos ahora no destacará en la
multitud, Nebogipfel!
Omitió responder.
Salimos del útero metálico del Raglan a una
mañana brillante de verano. Debían de ser
las dos de la tarde, y la luz del sol se
reflejaba en los monótonos colores del
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