Page 618 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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LA APARICIÓN
Era un mediodía brillante y despejado, y yo
había pasado la mañana poniendo mis
pequeñas habilidades de enfermero al
servicio del doctor gurkha. Sentí alivio
cuando acepté la invitación de Hilary Bond
de dar otro de nuestros paseos por la playa.
Atravesamos rápidamente el bosque —a
esas alturas, los soldados habían limpiado
varios caminos que radiaban del
campamento central— y, cuando llegamos a
la playa, me quité las botas y los calcetines,
los tiré al borde del bosque y me metí en el
agua. Hilary Bond también se quitó su
calzado, un poco más decorosamente, y lo
colocó en la arena junto con sus armas. Se
levantó las perneras del pantalón —pude
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