Page 780 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 780
decoración, ni arena en el suelo; en su lugar,
las paredes estaban desnudas, de un color
gris metálico apagado, y había varias
ventanas, cubiertas; y una puerta con
manilla. No había muebles, y en la
habitación dominaba un único artefacto
inmenso: era la máquina piramidal (o una
idéntica) que había visto por última vez
cuando comenzó a caminar sobre mi
cuerpo. Ya he dicho que tenía la altura de un
hombre y una base en proporción; la
superficie visible era metálica, pero de una
estructura cambiante y compleja. Si
imaginan una forma piramidal de seis pies
de alto cubierta por un montón difuso de
hormigas metálicas, entonces tendrán la
esencia del artefacto.
Pero aquella monstruosidad apenas me
llamó la atención; porque de pie ante ella, y
parecía que mirando el interior de la
pirámide con algún tipo de dispositivo
ocular, estaba Nebogipfel.
780

