Page 783 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Los Constructores se las han arreglado
para reparar la mayoría de mis heridas.
Francamente, ahora estoy tan bien como
cuando subí por primera vez a tu Máquina
del Tiempo.
—Todo menos el ojo —dije con pena,
porque me refería al ojo que había
destrozado con mi miedo y furia—.
Supongo que esos Constructores tuyos no
pudieron salvarlo.
—¿Mi ojo? —Parecía sorprendido. Separó
su cara del aparato acular; el tubo se separó
del rostro con un ruido suave y orgánico, y
se metió en el interior metálico de la
pirámide—. En absoluto —dijo—. Elegí que
me lo reconstruyesen de esta forma. Tiene
ciertas ventajas, aunque admito que tuve
dificultades para explicar mis deseos a los
Constructores...
Se volvió hacia mí. La cuenca era un agujero
vacío. Los restos del ojo habían sido
extraídos, y parecía como si hubiesen
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