Page 946 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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en aquel remolino hirviente de luz y
estrellas. Al fin —me pareció que podía
verlo— incluso los núcleos de los átomos se
dividieron ante la presión de aquella
insoportable luz. El espacio se llenó de una
mezcla de partículas todavía más
elementales, que se combinaban y
recombinaban a mi alrededor en una
confusión compleja y microscópica.
Estamos cerca del límite, susurró Nebogipfel.
El principio mismo del tiempo... pero no debes
imaginar que estamos solos: nuestra historia —
este joven universo brillante— no es sino una
entre un número infinito que han surgido de ese
límite; al retroceder todos los miembros de la
multiplicidad convergen hacia ese momento,
hacia ese límite, como aves en picado.
Pero todavía continuó la contracción,
todavía aumentaba la temperatura, todavía
crecía la densidad de materia y energía; y
ahora incluso esos fragmentos finales de
radiación y materia fueron absorbidos en el
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