Page 947 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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cuerpo del espacio y el tiempo, con toda su
energía almacenada en la tensión de aquella
gran torsión.
Hasta que, al final...
La última partícula brillante se alejó de mí
suavemente, y el resplandor de radiación se
intensificó hasta una cierta invisibilidad.
Ahora, sólo una luz blanca grisácea llenaba
mi conciencia; pero eso es una metáfora,
porque sabía que la que ahora
experimentaba no era la luz de la física, sino
el brillo imaginado por Platón, la luz que
está por debajo de la conciencia, la luz frente
a la cual la materia, los sucesos y las mentes
no son sino sombras.
Hemos alcanzado la Nuclearización, susurró
Nebogipfel. El espacio y el tiempo están tan
retorcidos que son indistinguibles. Aquí no hay
física... no hay estructura. Uno no puede señalar
y decir: eso es allí, a tal distancia; y yo estoy aquí.
No hay medida, ni observación... Todo es uno. Y,
de la misma forma que nuestra historia se ha
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