Page 677 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 677
la plattnerita, estaba claro que tendríamos
que realizar un gran trabajo de renovación
en el coche.
Contribuí con mucho trabajo manual, bajo
las órdenes de Nebogipfel. AL principio me
disgustó aquella situación, pero era
Nebogipfel quien tenía acceso al Mar de
Información y por tanto a la sabiduría
acumulada de los Constructores; y era él
quien podía especificar al Constructor qué
materiales necesitábamos: una tubería de tal
y tal diámetro, con un trozo de eso o aquello;
y demás.
El Constructor producía la materia prima
que necesitábamos de la forma usual; se
limitaba a expulsar el material por su piel.
Parece que no le costaba nada, excepto una
pérdida de material; pero eso pronto se
compensaba por un flujo mayor de los cilios
migratorios que le mantenían.
Me resultaba difícil confiar en los resultados
de aquel proceso. Había visitado fundiciones
durante la fabricación de los componentes de
mi propia Máquina del Tiempo y otros
dispositivos anteriores: había visto el hierro
fundido correr de los hornos a los
convertidores Bessemer, para oxidarse y
mezclarse con arrabio y carbono... En com‐
paración, ¡me resultaba difícil poner mi fe en
677

