Page 165 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 165
seguro de que no fuera así.
—Muchos perdieron su apellido durante el
Holocausto.
Daniel asintió en silencio, pues temía meterse
en terreno pantanoso.
Recorrieron un pasillo enmoquetado que
desembocaba en una puerta de madera maciza
cuya hoja llegaba prácticamente hasta el techo. El
guardia junto a la misma saludó a la funcionaria
por su nombre —Edna— y ella le devolvió una
amable sonrisa insospechada hasta aquel momento
en su rostro severo. La mujer aproximó la mano al
pomo y el cierre electrónico saltó automáticamente;
empujó la puerta y pasaron a una enorme galería
de planta curva iluminada con ventanales a la
altura del techo. Ambas paredes estaban cubiertas
de clasificadores negros pulcramente ordenados en
largas estanterías que se perdían más allá del giro
elíptico del corredor.
Avanzaron entre las dos paredes atestadas de
documentos, hasta que la veterana funcionaria se
detuvo frente a la sección del archivo que estaba
buscando. Aproximó la nariz a las etiquetas
codificadas que había sobre el lomo de cada
clasificador; Daniel supuso que sus gafas tendrían
cargado el software necesario para interpretarlas.
165

