Page 300 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 300
subidón del cóctel su sufrimiento era atroz, las
drogas apenas paliaban el dolor, a pesar de que el
proceso de rechazo estaba en un primer estadio.
—Estás hablando de tecnología militar
obsoleta. No es mi caso.
—Eso es lo que te han dicho —masculló
Daniel—. Pero han metido en tu cuerpo un veneno
que jamás se podrá purgar. Nadie tenía derecho a
hacerte eso.
—No sé quién te has creído que eres —dijo ella
al fin, con una voz cortante que marcaba las
distancias—. Solo estamos trabajando juntos. No
eres nadie para aleccionarme o reprocharme mis
decisiones. ¿Crees que sabes mejor que yo lo que
tengo metido en el cuerpo? Una mujer menos
educada te mandaría a la mierda.
Él le sostuvo la mirada cuanto pudo, pero
terminó por rendirse.
—Lo siento. Hablarte así ha sido un exceso por
mi parte. Solo espero estar equivocado.
Se le veía agotado, todo el cansancio de las
últimas horas parecía abatirse sobre él en ese
instante.
—¿Cómo te comunicas con ellos? —preguntó
Clarice.
—¿Qué…?
300

