Page 327 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 327
curiosidad: Alicia, sobria y elegante sobre sus
tacones, y su menuda acompañante, abrazada a su
bolsa del colegio, formaban una peculiar pareja.
Aunque por edad podrían haber sido madre e hija
(si Alicia la hubiera tenido con menos de veinte
años), viéndolas caminar juntas a nadie se le habría
pasado por la cabeza semejante posibilidad.
—No entiendo por qué estos sitios tienen tanto
éxito. ¿Por qué no jugar simplemente desde casa?
—¿Estás de coña? —preguntó la chica
mirándola de reojo—. Ningunas gafas de realidad
virtual se pueden comparar con una cabina de
saturación sensorial, la experiencia está a años luz,
sobre todo si la aderezas un poco.
La periodista frunció el ceño, intentando
interpretar el último comentario.
—¿Quieres decir que venden LSD ahí dentro?
—Claro. ¿Por qué? Si querías algo me lo
deberías haber dicho antes.
—Ya. Esta noche nos conformaremos con las
hamburguesas.
Tal como había dicho GhostHost, la planta
superior de la hamburguesería estaba
prácticamente vacía. Se sentaron en un rincón
327

