Page 322 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 322
polémica no impedía que los neurojuegos fueran
una industria en auge, más bien al contrario,
contribuía a su creciente popularidad, ya que no
había pruebas científicas que demostraran que eran
perjudiciales para la salud. Y en última instancia,
¿la polémica y el rechazo inicial no eran algo
común a todas las nuevas formas de
entretenimiento? Por supuesto, la controversia se
recrudecería cuando los neurojuegos
desembarcaran en el ámbito doméstico, algo que
sucedería en pocos años, dado el ritmo al que se
abarataba la tecnología.
Dio otro trago a la cerveza y miró la hora.
Llevaba allí veinte minutos y empezaba a creer que
le habían tomado el pelo, pero de repente se sintió
observada. Giró la cabeza y descubrió al joven
enamorado mirándola sin sacar la lengua de la
boca de su novia. El muchacho, lejos de apartar la
vista, le sonrió con los ojos. Alicia torció la boca con
gesto asqueado y volvió a beber de la cerveza.
¿Cuánto debía esperar antes de irse?
—Así que al final has venido —dijo una voz
junto a ella—. Joder, habría apostado a que te
rajarías.
Alicia miró de nuevo a su izquierda. Ninguno
de los miembros de la romántica pareja podía
322

