Page 331 - Hijos del dios binario - David B Gil
P. 331
—¿Artistas, eh? —repitió Merc, sin sacarse la
caña de plástico de la boca—. No sé si eso me va a
ayudar con mi gente, tía.
—Hazme caso. Todo el mundo quiere escuchar
que alguien valida lo que hace, que le da sentido a
sus acciones. Lo importante es que no parezca que
asumes el protagonismo, podemos decir incluso
que tú no has participado en el asalto, pero que
aplaudes a los que lo han hecho y que te habría
gustado formar parte de ello. Seguro que los de tu
clan quieren volver a tener a GhostHost, el hacker
que habla por todos, en sus filas.
La chica no dijo nada. Se limitó a abrir el
enorme vaso de refresco, ya vacío, e inclinarlo
hasta meterse una piedra de hielo en la boca, que
comenzó a masticar con rostro meditabundo.
—Así que esto es lo que hacéis.
—¿A qué te refieres con esto?
—Esto, inventaros cosas que no son ciertas,
pero después de pasar por vuestras manos,
terminan siéndolo..., o al menos pareciéndolo. Es
decir, yo no soy portavoz de una mierda, y si el año
pasado tumbamos la bolsa de Ámsterdam fue por
joder a unos cuantos millonetis. Pero tú escribirás
todo esto y, cuando termines conmigo, seré algo así
como alguien importante en el mundo hacker y la
331

