Page 335 - Hijos del dios binario - David B Gil
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documentó para su entrevista meses atrás,
GhostHost era uno de los hackers con más talento
de Europa, muy arriba en todas las listas de
Interpol.
—¿Lo harás, entonces?
—Claro. Vamos a mi casa.
—¿Cómo? ¿Ahora?
—Claro. Estas cosas llevan su tiempo y los
asaltos hay que hacerlos de noche, cuando la gente
al otro lado del hilo duerme. —Se metió en la boca
el último trozo de hielo.
El taxi las dejó junto a una calle peatonal
próxima a la plaza de Puerta Cerrada, en el muy
cotizado barrio de La Latina. Al bajar del vehículo,
Alicia pensó que algunos rasgos de la personalidad
y la apariencia de su acompañante comenzaban a
encajar. La noche era agradable en aquella parte de
la ciudad. Bajo la clara luna de otoño, una pareja
paseaba abrazada de regreso a casa, mientras que
la suave brisa arrastraba las voces que llegaban
desde las últimas terrazas abiertas.
Merc se encaminó al elegante portal de un
edificio lujosamente rehabilitado. Puso el pulgar
sobre el escáner y el cierre saltó con un chasquido,
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