Page 150 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Los  surtidores  de  tierra  visibles  a  lo  lejos  y  las

              detonaciones que podía sentir a través de las suelas de

              sus  botas  le  indicaron  que  Neisin  —quien  se  había


              mantenido sobrio durante los dos últimos días—, estaba

              creando una convincente y, lo que era más importante,

              precisa pauta de fuego con su Microobús.



                     —Unos  cuantos  disparos  procedentes  del  nivel

              superior izquierdo —anunció la fría y tranquila voz de

              Jandraligeli. Según el plan, se suponía que debía estar


              escondido  en  el  bosque  vigilando  el  templo—.  Voy  a

              ocuparme de ellos.


                     —¡Mierda! —gritó alguien de repente.


                     Una de las mujeres. Horza podía oír disparos ante


              él,  aunque  no  había  ningún  destello  en  la  parte  del

              templo visible.


                     —Ja,  ja.  —La  voz  de  Jandraligeli  le  llegó  por  el


              altavoz  del  casco.  Parecía  muy  satisfecho  de  sí

              mismo—. Les he dado.


                     Horza vio una nubécula de humo sobre la parte


              izquierda del templo. Ya había recorrido la mitad de la

              distancia  que  le  separaba  de  él,  quizá  un  poco  más.

              Podía ver a algunos de los otros no muy lejos, tanto a


              su derecha como a su izquierda, abriéndose paso por

              entre la maleza y aquella especie de hierba—junco con

              las  armas  apoyadas  en  un  hombro.  El  musgo  verde





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