Page 448 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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(Vuelve a empezar...)
Alguien sabía que en algún lugar había un hombre
sentado en un sillón en un inmenso auditorio en una
ciudad en..., un lugar muy grande, un lugar muy
grande amenazado por algún peligro; y el hombre
estaba jugando..., estaba jugando a un juego (un juego
que mataba). El hombre seguía allí, vivo y
respirando... Pero sus ojos no veían y sus oídos no
captaban ningún sonido. Ahora sólo conservaba un
sentido, el que se encontraba dentro de él,
aprisionado..., ahí, en las profundidades de su ser.
Un murmullo: ¿Quién soy?
Se había producido un pequeño accidente (la vida
es una sucesión de accidentes; la evolución depende de
los errores y los tropiezos; todo el progreso es una mera
función de que las cosas vayan mal)...
Él (y olvida quién es este «él», limítate a aceptar el
término carente de nombre mientras esta ecuación se
resuelve a sí misma)..., él es el hombre sentado en el
sillón en el gran auditorio, el que ha caído en alguna
sima dentro de sí mismo, en algún lugar de su ser...,
otro. Un doble, una copia, alguien que finge ser él.
Pero en esta teoría hay algo que no encaja...
(Vuelve a empezar...)
Haz acopio de fuerzas.
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