Page 445 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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contaba con ningún otro medio de intercambio
universalmente aceptado, y cada crédito daba derecho
a quien lo poseyera a convertir una moneda en un peso
dado de cualquier elemento estable, un área en un
Orbital libre o un ordenador de una capacidad y
velocidad previamente determinadas. Los aoish
garantizaban la conversión y que, se supiera, siempre
habían sido fieles a su palabra, y aunque el índice de
intercambio podía sufrir variaciones más considerables
de las oficialmente permitidas —como había ocurrido
durante la guerra entre Idir y la Cultura—, en conjunto
podía afirmarse que el valor real y teórico de la moneda
siempre era lo bastante predecible para que resultara un
medio de protección muy sólido contra tiempos
inciertos, y no el mero sueño de un especulador. Los
rumores —como ocurre siempre, estaban tan alejados
de la realidad visible que resultaban sospechosamente
dignos de credibilidad—, afirmaban que en toda la
galaxia no había ningún grupo que poseyera más
cantidad de monedas que la Cultura, la sociedad más
militantemente antidinero de todo el escenario
civilizado. Pero Horza no creía en esos rumores. De
hecho, pensaba que eran justamente el tipo de rumores
sobre sí misma que la Cultura disfrutaría propalando.
Vio que Kraiklyn extendía el brazo hacia el centro
de la mesa y arrojaba algunas monedas sobre el ya
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