Page 763 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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labios.  Wubslin  estaba  frotándose  los  ojos—.

              Intentaremos poner en marcha uno de esos trenes. Sólo

              para divertirnos un poco y ver cómo funcionan... ¿Qué


              te parece?


                     —Bueno... —Wubslin bostezó—. Si tú crees que no

              será peligroso, entonces...


                     —¿Por  qué  no?  —dijo  Horza  extendiendo  los


              brazos—.  Creo  que  el  Señor  Corrección  lo  ha  dejado

              todo en nuestras manos. Tengo la impresión de que ha


              decidido hacer la vista gorda hasta que todo esto haya

              acabado.  Pondremos  en  marcha  uno  de  esos

              supertrenes, ¿de acuerdo?


                     Wubslin se estiró, sonrió y asintió con la cabeza.


                     —Bueno, sí... Creo que es una idea magnífica.



                     Horza le obsequió con una gran sonrisa, le guiñó el

              ojo y fue a soltar a Balveda. «Es como abrir la jaula de

              un animal salvaje», pensó mientras apartaba el enorme


              tambor  de  cable  que  había  usado  para  bloquear  la

              puerta.  Casi  esperaba  descubrir  que  Balveda  había


              desaparecido,                  que          había            logrado             liberarse

              milagrosamente  de  sus  ataduras  y  había  salido  del

              almacén  sin  abrir  la  puerta;  pero  cuando  asomó  la


              cabeza por el umbral vio que estaba allí. La agente de la

              Cultura yacía tranquilamente envuelta en sus ropas de

              abrigo. El arnés de sujeción había dejado señales sobre





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