Page 783 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 783
Horza intentó tranquilizar a Yalson diciéndole que
estaba bien, pero el comunicador no funcionaba. Se
señaló la cabeza con la mano para hacérselo entender.
Un instante después la atmósfera del túnel vibró con el
eco de nuevos disparos y el ruido del tren. Yalson se
arrojó al suelo y empezó a devolver el fuego.
—¡Disparad! —gritó por el canal general—. ¡Acabad
con esos bastardos!
Horza vio como Yalson disparaba contra el final del
tren. Los haces láser emergieron parpadeando del lado
izquierdo del túnel y los proyectiles trazadores del
derecho cuando los demás empezaron a usar sus
armas. La estación se llenó de una luz llameante y
temblorosa. Las sombras bailaban y saltaban sobre las
paredes y el techo. Horza siguió inmóvil, aturdido y
confuso, escuchando la cacofonía de sonidos que se
estrellaba contra su traje como las olas de un mar
embravecido. Sus dedos lucharon con los controles del
rifle láser intentando recordar cómo dispararlo. Tenía
que ayudar a los demás. Sentía un dolor terrible en la
cabeza.
Yalson dejó de disparar. La parte del tren sobre la
que había concentrado su fuego brillaba con un
resplandor rojizo. Los proyectiles explosivos del arma
de Neisin habían destrozado la ventana de la que
salieron los primeros disparos. Wubslin y Dorolow
783

