Page 998 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 998
parecía a un arma, un arma hecha básicamente de aire;
un arma de líneas y cables delgadísimos en la que
apenas había nada sólido, más parecida a un esbozo
hecho con lápiz que hubiera sido desprendido de la
página y rellenado con la cantidad justa de materia para
que una mano pudiera sostenerla. Xoxarle dejó escapar
una carcajada y su brazo descendió arrastrando consigo
a la unidad.
Balveda disparó el arma. Aquel cañón que parecía
hecho de telarañas se iluminó durante un segundo
como una joya diminuta que captura los rayos del sol y
emitió el más leve de los sonidos imaginables, una
especie de tosecilla seca.
Unaha—Closp apenas se había movido medio
metro en el aire hacia la cabeza de Horza cuando el
torso de Xoxarle se volvió tan luminoso como una
estrella. La parte inferior del torso reventó y cien
explosiones minúsculas la fragmentaron a la altura de
las caderas. La onda expansiva hizo que el pecho, la
cabeza y los brazos del idirano salieran despedidos
hacia atrás y hacia arriba, primero para chocar con el
techo del túnel y después para caer al suelo. Los brazos
se aflojaron y las manos se abrieron. Las placas de
queratina que cubrían la parte central de su cuerpo se
partieron y el vientre dejó escapar un chorro de entrañas
que se desparramó sobre el suelo manchado de agua del
998

