Page 1001 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 1001
agua. El gesto le arrancó una mueca de dolor—.
Unaha—Closp, maldito seas... Ayúdame.
—Bla, bala, bal. Hey, oh hey. Aquí estoy, estoy aquí
y aquí estoy. ¿Como es que no estás aquí conmigo?
Techo, arriba, dentro y fuera. Ja, ja, bala, bala —farfulló
Unaha—Closp sin apartarse ni un centímetro del techo
del túnel.
Balveda logró apoyar la espalda de Horza contra la
roca. La falsa lluvia empezó a caer sobre las heridas de
su rostro, limpiando la sangre que había fluido de su
nariz y su boca. Horza abrió primero un ojo y luego el
otro.
—Horza —dijo Balveda.
Se inclinó hacia adelante hasta que su cabeza
quedó bajo el chorro de agua y ocultó la luz que tenían
encima. El rostro del Cambiante estaba muy blanco
salvo por los hilillos de sangre que caían de su boca y
sus fosas nasales. Una marea roja brotaba de su nuca y
un lado de su cabeza.
—Horza... —repitió Balveda.
—Has ganado —dijo Horza con voz pastosa,
hablando tan bajo que sus palabras casi resultaron
inaudibles.
Cerró los ojos. Balveda no sabía qué responder.
Cerró los ojos y meneó la cabeza.
1001

