Page 254 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 254

Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            surgieron las figuras de cuatros reyes, que enarbolaban

            hacia  las  alturas  silenciosos  y  retorcidos  cuernos  de

            caza;  tras  ellos  venía  una  figura  de  gran  tamaño,


            vestida con un traje de caza, y con un arco en la mano...

            Su rostro era una mancha oscura, como si una nube


            negra flotase a su alrededor...


               Pero tras esta figura se adivinaba algo mucho más

            grande y más temible, de lo que emanaba una continua

            y  potente  aura  maléfica,  cargada  de  furia,  de  odio


            irracional, de deseos bestiales casi indominables...


               —¡Barrabam!  ¡Barrabam!  ¡Desaparece,  BARBATOS,

            grande  y  poderoso  duque,  y  deja  paso  a  BILETO,  a

            quien he invocado...! ¡Es a él solo a quien necesito! ¡Yo


            te conjuro e invoco, poderoso SIN NOMBRE...!


               BARBATOS desapareció en el aire acompañado de

            los cuatro reyes que le precedían y una figura ciclópea


            que parecía alzarse hasta las estrellas ocupó su lugar.

            Sobre un enorme caballo blanco cuyas patas se abrían


            más allá del círculo, aunque sin sobrepasarlo, rodeado

            de  las  figuras  sin  forma  que  tocaban  instrumentos

            retorcidos, un Ser vestido de escarlata, con un rostro


            caprino, enorme como el castillo mismo, rezumando

            ira y malignidad a torrentes, se inclinó sobre ellos...


               —NO             TIENES             POR           QUE           MOLESTAR                   A

            BASIMOLAR GLASYA... AQUI ESTOY, MORTAL —




                                                           254
   249   250   251   252   253   254   255   256   257   258   259