Page 252 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
P. 252
Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
inclinó tres veces, lanzó el cadáver descabezado al
exterior del círculo, y tomó en la mano izquierda la
varita de madera, tendiéndola en la misma dirección
del triángulo.
—Por esta sangre que te he arrojado, y por la bebida
que te espera, yo te conjuro fuerte, y terrible Rey
BILETO... poderoso señor y amo... te conjuro por tres
veces, por los nombres ocultos de tu dueño... por
AVIYAZIRTOR que yace en un pergamino, por el
poder de Azrael, que se halla en el desierto por siempre
encadenado sobre rocas puntiagudas... Poderoso y
eterno eres, pero estás encadenado a mí, y yo lo estoy
a tí... Aparece, aparece, ¡aparece!
Hubo una tensión violenta en el aire, como si el
mismo espacio se viera sometido a fuerzas
indescriptibles... Unas figuras semitransparentes,
enarbolando extraños instrumentos retorcidos
comenzaron a dar vueltas en el aire cargado de
perfumes y del olor a la carne quemada de la paloma.
El suelo tembló ligeramente; una lejana música
comenzó a llegar a los oídos de Sergio. Era una música
absurda, sin sentido, con silencios que se interponían
bruscamente, con notas que discordaban las unas de
las otras, y que sin embargo, tenía una entidad y una
consistencia inesperadas... pero al mismo tiempo, la
vibración y la tensión ocultas aumentaban, y habían en
252

