Page 510 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei Gabri e l Berm údez Casti llo
Después, sin mirarle, hizo girar en su marfileño dedo
la sortija con la gran piedra negra.
—No debes preocuparte, Sergio —dijo,
suavemente—. Al fin y al cabo, no hay nada de
particular en ello. Unicamente lamentaría no ser de tu
agrado. ¿Me encuentras atractiva?
—Sí; eres hermosa.
—Mil gracias. Hace muchos años que no me decían
una frase semejante... Realmente, no recuerdo cuantos
años hace... pero muchos... Por cierto, ¿es ese el objeto?
Señalaba con la nacarada mano, grácilmente, hacia la
Piedra de Luna, que. en el interior del otro círculo
brillaba fulgurantemente.
—Ese es.
—He oído decir a... ciertos amigos que te costó un gran
trabajo traerlo. ¿Fue realmente así?
Sergio asintió, sin decir nada. Llegaba a su olfato el
delicado perfume de la mujer, mezcla de muguet y
hierbabuena.
—Eres, pues, un hombre valiente. No tienes por qué
temerme... Si he de decirte una cosa... no sé si me
creerás... era yo la que estaba preocupada por... el acto.
¿Tú me entiendes? Se ve que eres un hombre fuerte, y
debo decir que resultas muy atractivo. Tus ojos son
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