Page 601 - Viaje A Un Planeta Wu-Wei - Gabriel Bermudez Castillo
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Viaje a un plan eta Wu -Wei                               Gabri e l Berm údez Casti llo


            buenas?


               —¡Silencio!


               Caminaron en silencio, tal como había ordenado el

            coronel, encuadrados por las dos hileras de Guardias


            Personales, que les dirigían, de reojo, curiosas miradas.

            Uno de ellos, quizá tratando de tranquilizarles, dirigió

            una  sonrisa  a  Sergio,  y  este  bastante  divertido  en  el


            fondo, le contestó con otra. Se acercaron a una de las

            alas laterales, cuyo enorme tamaño no habían podido

            imaginar  al  verla  desde  el  bosque...  Las  torres  y  los


            contrafuertes anaranjados se alzaban sobre ellos como

            si no tuviesen fin, pero quedaban empequeñecidos por

            los formidables planos negros del Pilón del Alba, y por


            la gran oquedad cuadrada, en la cual hubieran cabido

            perfectamente varias de las edificaciones del palacio...


               Pero  no  fueron  introducidos  a  través  de  la  gran


            puerta principal, cuyos altos arcos ojivales se perdían

            en  medio  de  protuberantes  salientes  color  naranja,


            semiborrados por una nube violácea. Pasaron de largo

            ante  ella,  pisando  quedamente  las  desgastadas  losas

            del patio, caminando con las cabezas bajas entre las dos


            hileras de callados guardias. Un silencio casi absoluto

            reinaba en los alrededores del palacio, formando un

            contraste  todavía  más  intenso  con  las  bulliciosas


            músicas y exclamaciones de unas horas antes... A lo

            lejos, casi oculto por la monumental mole del Pilón del

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