Page 255 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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Algunos de los que habían agachado la cabeza, como

            suelen  hacer  los  soldados  bajo  las  andanadas  de


            proyectiles,  tenían  el  yelmo  agujereado.  Pero  el  pilo

            causa  su  efecto  más  demoledor  sobre  los  escudos.

            Cuando la punta abre un agujero y consigue atravesar


            el broquel, el resto de la barra metálica, al ser más fino,

            penetra con facilidad. Enseguida las chapas del escudo,


            que suelen ser de abedul, chopo o alguna otra madera

            esponjosa, se dilatan, la abertura se cierra y ya es casi

            imposible sacar el pilo, y más aún con el caos y el fragor


            del  combate.  De  esa  manera,  en  el  monte  Circeo

            muchos  de  nuestros  soldados  vieron  sus  escudos

            inutilizados en plena batalla, pues por la parte interior


            les asomaban más de dos palmos de hierro, de modo

            que  al  final  los  tuvieron  que  tirar  al  suelo.  Así  los

            legionarios sembraron el desorden en nuestra falange


            y  consiguieron  penetrar  entre  las  sarisas  con  sus

            espadas.


                  »La espada, a la que llaman gladio, es el arma que


            utilizan en la lucha cuerpo a cuerpo, y la manejan con

            una gran pericia. Durante el camino les he observado


            practicar la esgrima y hacer competiciones en las que

            se emplean tan a fondo que, pese a que utilizan armas

            de  madera,  más  de  una  vez  se  abren  una  ceja,  se


            rompen un labio o se dejan un buen moratón en las

            costillas. En la batalla se parapetan tras su gran escudo




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