Page 250 - Negrete Javier - Alejandro Magno Y Las Aguilas De Roma
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aunque para eso tengan que levantar la barbilla hasta

            que  les  crujen  las  vértebras.  »Construyendo  son


            afanosos  como  hormigas.  En  este  preciso  momento

            están tendiendo una calzada hacia Campania que no

            tiene nada que envidiar al Camino Real entre Susa y


            Sardes. Cuando nos incorporamos a ella tras cruzar las

            Ciénagas Pontinas, nos vimos obligados a viajar fuera


            de  ella,  pues  los  obreros  aún  estaban  rellenando  su

            lecho con arena y cascajo. Pero conforme nos hemos ido

            aproximando  a  Roma  la  obra  está  cada  vez  más


            avanzada, y a una jornada y media de la ciudad la Vía

            Junia  es  ya  una  carretera  de  doce  codos  de  ancho,

            pavimentada con baldosas encajadas con tal precisión


            que sería imposible incrustar la punta de un cuchillo

            entre  ellas.  Además,  están  construyendo  casas  de

            postas e instalando hitos cada mil pasos de modo que


            el  viajero  sepa  con  exactitud  cuánto  le  queda  para

            llegar a su destino.


                  »Incluso  sin  esa  vía,  sus  legiones  pueden  ser  tan


            veloces como tus mejores unidades: cubrir doscientos

            estadios en un solo día no es para ellos ninguna proeza


            extraordinaria.  Como  le  pasa  a  Leónidas,  tu  viejo

            preceptor,  podría  decirse  que  para  los  soldados

            romanos el mejor desayuno es una marcha nocturna.


                  »He  oído  a  tus  generales  Crátero  y  Pérdicas


            comparar Roma con Esparta. Pero lo que he visto al pie



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