Page 30 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
P. 30

Los sin nombre: 2                                                    Ramsey Campbell

            2




            1966


               Despertó  convencida  de  que  Angela  estaba  en


            peligro; quizá lo había soñado. Intentó con todas sus

            fuerzas despertar por completo, porque Arthur por fin

            había  regresado  a  casa  y  no  quería  perderse  el


            momento en que viera a su hijita, con su beatífica carita

            dormida y sus regordetes puños minúsculos sobre la

            cabeza, como si la pequeña estuviera jugando a policías


            y ladrones en sueños.

               Barbara  permaneció  acostada  más  de  un  minuto

            antes  de  ser  consciente  de  lo  que  estaba  pensando;


            entonces estuvo a punto de derrumbarse de dolor. Pero

            no podía hacerlo, por Angela. Se levantó rápidamente

            para  despertar  lo  antes  posible.  Angela  se  estaba


            removiendo en su cunita, situada al pie de la cama.

               En cuanto vio a su madre, la pequeña la saludó con


            chillidos y gorjeos de alegría, se tumbó boca abajo y

            empezó  a  gatear  por  la  cuna,  gritando  para  que  la

            sacaran  de  su  prisión.  La  abrazó  durante  un  buen


            momento,  intentando  tranquilizarse.  Después  le

            cambió  el  pañal,  algo  que  era  una  verdadera  proeza


            porque,  ahora  que  podía,  Angela  no  hacía  más  que

            girar  una  y  otra  vez.  Barbara  apenas  recordaba  a  la








                                                            30
   25   26   27   28   29   30   31   32   33   34   35