Page 33 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 2 Ramsey Campbell
Alguien acababa de acercarse al cochecito. Era Jan,
que llevaba una camiseta tan deformada que incluso a
Barbara le habría quedado ancha.
–Ba ba ba –gorjeó el bebé, aplaudiendo con torpeza y
riendo. Jan y sus hijos permanecieron junto a ella hasta
que Barbara salió de la tienda.
–La niña del anís estrellado hoy está muy alegre –
comentó Jan.
–Activa y exigente. Sin embargo, prefiero tenerla a
ella que a un bebé de esos que parecen una bolita.
–Cualquiera con un poco de sentido común querría
lo mismo. No te adelantes, Jason. Sé un buen niño y
ayúdame a llevar el cochecito.
Por un instante, Barbara fue dolorosamente
consciente de la presencia del pequeño, de tres años de
edad: tras saber que Barbara estaba embarazada,
Arthur había jugado y saltado con él, lo había
levantado en el aire y había reído cada vez que había
conseguido hacerle reír. Durante ese momento, pudo
oír la voz de Arthur con más claridad que la de Jason.
–¡Palos! –dijo el niño con impaciencia–. ¡Paros!
–Muy bien, Jason –dijo Jan, mientras echaba un
vistazo a los titulares de la prensa del quiosco–. Patos.
Los animales se estaban enderezando bajo los sauces
del estanque, sacudiéndose como trapos.
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