Page 32 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
P. 32
Los sin nombre: 2 Ramsey Campbell
por el campo. Para ella todo era nuevo, pero Barbara
había dado aquel paseo tantas veces que le resultaba
tan tedioso como un anuncio de televisión.
En las proximidades de Otford, los árboles superaban
en número a las casas. Los patos que descansaban junto
al estanque de la rotonda parecían piedras ovales, pues
escondían la cabeza como las tortugas. El hostal era un
bloque de luz blanca y la comisaría de policía, un
edificio de dos plantas de ladrillo rojo idéntico a
cualquier casa de las afueras, parecía arder en llamas.
El resplandor le obligó a sujetar con más firmeza el
cochecito. Cada vez que cruzaba una calle, temía que
las asas se le resbalaran de las manos.
En el pueblo, una hoja de afeitar gigantesca colgaba
sobre la puerta de la barbería y rifles del color de las
nubes de tormenta brillaban amenazadores en el
escaparate de la armería. Diversas personas se
acercaron para admirar a Angela.
–Cómo se parece a usted –decían.
Dejó el cochecito delante de la verdulería, pero no
apartó los ojos de él en ningún momento. Cada vez que
alguien se acercaba a Angela mientras estaba dentro de
una tienda, su cuerpo se tensaba, preparándose para
correr hacia la pequeña.
32

