Page 52 - Los Sin Nombre - Ramsey Campbell
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Los sin nombre: 4 Ramsey Campbell
de decir mucho más de lo que la mayoría de los
escritores consiguen decir en todo un párrafo. Sin
embargo, el jefe dijo que era «de interés limitado» y
tuve que devolverla.
–Bueno, ese es el precio que tienes que pagar por
trabajar para una gran editorial. Tendrías que hacer
como yo: solo yo y mi lista de apuestas seguras. Por lo
menos, así sabrías que no puedes permitirte correr
riesgos. –Al ver que Barbara no sonreía, se puso serio–
. Te sentiste muy decepcionada, ¿verdad?
–En mi opinión, merecía ser publicada. Estoy segura
de que hubiera funcionado bien si la hubieran
gestionado de forma adecuada. Me sentí fatal al tener
que desalentar a un autor de tanto talento. Es obvio que
su libro ha circulado por la mayoría de las editoriales.
–Dame su dirección y le echaré un vistazo. Quizá, si
puedo prometerle una edición en tapa dura, podrás
convencer a tu jefe. ¿Sabes? No es la primera vez que te
oigo decir algo así –dijo, atusándose la barba gris–. Fue
en Frankfurt, ¿verdad? Durante la época de nuestra
confesión mutua.
La primera vez que asistió a la Feria del Libro de
Frankfurt, Ted había cuidado de ella: le había
presentado a diversas personas, se había asegurado de
que no tendría que comer sola y le había sacado de
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