Page 125 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 125
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—¿Cómo lo sabes? —preguntó el Gigante.
—Porque es estúpido —respondió Sergeant—.
Rápido pero obtuso, como un cangrejo.
—Regresa al Cachorro —ordenó el Gigante.
—Este bicho respira aire —dijo Sergeant—. O quizá
le guste la presión atmosférica, porque ha dejado de
menearse.
—Congelación instantánea —opinó Ender—. Buen
modo de recoger especímenes. Salvo por la destrucción
de cada célula del cuerpo.
—Aún podremos deducir mucho sobre él —añadió
Carlotta—. Cuando Sergeant regrese.
—Querrás decir que yo podré deducir mucho sobre
él —replicó Ender.
—¿Mantendrás en secreto lo que descubras? —
preguntó Sergeant—. ¿O nos enteraremos todos?
—Está insufrible —agregó Carlotta—. No sé qué
mosca le ha picado.
—Está celoso porque por una vez tengo una
ocupación importante —refutó Sergeant.
Sus palabras eran hirientes porque eran ciertas.
—Me parece que las ratas se han adueñado del barco
—dijo Ender.
125

