Page 124 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 La  pantalla  se  zarandeó  y  giró  vertiginosamente

          mientras  Sergeant  se  arrojaba  a  la  esclusa  con  los  pies


          hacia delante.


                 Dos  criaturillas  lograron  franquear  la  puerta  casi

          cerrada de la esclusa. Una se arrojó hacia el cuerpo de

          Sergeant,  la  otra  hacia  el  casco.  Bloqueó  uno  de  los


          visores,  así  que  la  imagen  perdió  profundidad  y  se

          aplanó.


                 —¡Abre la esclusa! —gritó Carlotta.



                 Sergeant  tuvo  la  presencia  de  ánimo  para  recordar

          dónde estaba la palanca que controlaba la puerta externa.


                 —Aferra a uno de  esos bichos y sostenlo —sugirió

          Ender.


                 —Eres frío como un témpano —comentó Carlotta, sin


          admiración.  Pero  era  la  medida  atinada,  y  ambos  lo

          sabían.


                 La criatura que bloqueaba los visores del casco echó


          a volar.


                 —Tengo al otro en el cuerpo —dijo Sergeant—. Está

          tratando de roer mi traje.


                 —Libérate de él —urgió el Gigante.


                 —No, ahora lo tengo agarrado del lomo, lejos de mí.


          Solo se está meneando. No es una criatura consciente.




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