Page 128 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—¿Tienes algún plan maestro en mente? —preguntó
Ender—. En tal caso, deberías informarnos, porque en
cualquier momento puedes morir de un infarto.
Carlotta lo abofeteó.
—¡No le hables así!
—Guárdate esas manos —rezongó Ender—. Es la
verdad, y el gran Julian Delphiki puede afrontar
cualquier verdad. ¿No es así, Padre?
—Tengo un plan —anunció el Gigante—. No des
golpes, Carlotta. ¿Acaso tienes cinco años?
—Tengo seis —respondió tímidamente Carlotta.
—Entonces actúa como tal. Se supone que en primer
grado los niños han aprendido que no deben pegar.
Esta comparación con niños comunes era tan
insultante que Carlotta se sentó enfurruñada en su silla y
examinó unos irrelevantes informes de mantenimiento.
—Creo que deberíamos aislar el espécimen —dijo
Ender—. Por si es portador de alguna enfermedad
alienígena.
—Hace tiempo que hemos confirmado que la biología
fórmica es tan diferente de la nuestra que sus
enfermedades no nos afectan, y viceversa.
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