Page 145 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
—No quiero matarlos indiscriminadamente —
declaró Sergeant—. Ahora que sabemos que derivan de
los fórmicos, es posible que sean los que pilotan la nave.
—El cerebro es demasiado pequeño —opinó Ender.
—Pero podrían tener reinas —dijo Sergeant—. O una
especie de mente colectiva que sea más capaz que
cualquier individuo. No creo que debamos matarlos sin
discriminación. Sigo pensando en los viejos vídeos de los
fórmicos durante la masacre de China, en esa niebla
ponzoñosa que reducía las criaturas vivientes a charcos y
pilas de viscosidad protoplasmática.
—Tengamos preparados varios sedantes que se
puedan utilizar como niebla —intervino Bean—. Y un
buen plan de respaldo. Un pulverizador de ácido, por
ejemplo. Si son conscientes o semiconscientes, y nos
atacan para matarnos, dispararemos primero y los
liquidaremos.
—La naturaleza de dientes y zarpas sangrientos. —
Carlotta citó a Tennyson.
—No te pongas sentimental con criaturas que quieren
matarnos —dijo Sergeant.
—No me he puesto sentimental —replicó Carlotta—.
Me parece bien ensangrentar nuestras zarpas, si es lo que
se requiere para sobrevivir. Somos todos hijos del
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