Page 146 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 146
Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
Gigante, ¿verdad? No somos sanguinarios, pero tampoco
reacios a matar cuando es necesario. No como ese
blandengue cuyo nombre heredó Ender.
—Estás hablando de mi amigo —dijo Bean.
—No el nuestro —rebatió Carlotta.
—Llegado el caso —aseveró Bean—, no tendrías un
amigo más leal ni un protector más fuerte. Pero nunca lo
sabrás, porque nunca os conoceréis.
—Hablas como si aún estuviera vivo —dijo Ender.
—¿Por qué supones que no lo está? —preguntó Bean.
—Porque han pasado más de cuatro siglos desde la
guerra.
—No somos los únicos que saben usar el vuelo estelar
para no envejecer al mismo ritmo de la raza humana.
—Pero nosotros estamos locos —declaró Sergeant—.
Nadie que estuviera en sus cabales haría esto.
—Nosotros somos una nueva especie que lucha por
sobrevivir —agregó Ender—. ¿Por qué el gran Ender
Wiggin adoptaría una vida errabunda?
Bean no quería que la conversación siguiera por ese
cauce. Tenía sus sospechas desde que había leído La
Reina Colmena, pero no quería expresarlas en palabras, y
146

