Page 219 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


                 —Quizá fueron programados para no abrir puertas

          —opinó Sergeant.


                 —Pero  supieron  juntarse  ante  la  que  abrimos


          nosotros —dijo Ender.


                 —Nos oyeron llegar —añadió Carlotta.


                 —Probablemente  —convino  Sergeant—.  Un  ataque

          contra los cachorros y las mamás. Tenían que deshacerse


          de nosotros.


                 —Es  seguro  que  el  piloto  no  está  allí  —manifestó

          Ender.


                 —¿Y el timón no estaba? —preguntó Sergeant.


                 Ender no se molestó en responder.



                 Carlotta pensó: ¿Qué, crees que los rajos tropezaron

          con  los  controles  y  pusieron  la  nave  en  órbita  por

          casualidad?


                 Pero  luego  se  dijo:  Quizás  hubiera  una  rutina


          automática en la maquinaria, de modo que un tropezón

          con un control podía surtir ese efecto. Más aún, ¿y si no


          había piloto, solo un programa orbital automático?


                 No,  no  había  ordenadores.  Las  reinas  no  tenían

          ordenadores.  Todo  era  biológico,  mecánico  y  eléctrico,

          pero no electrónico. Cuando las reinas querían que algo








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