Page 270 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
honrados, porque serían heredados por la nueva reina.
Solo que no pudieron encontrar ninguna.
—Eso no es adopción, eso es un nuevo matrimonio —
dijo Cincinnatus.
—Se aproxima bastante —aclaró Bean—. Decídselo.
Tratad de hacerles ver analogías entre su especie, sus
vidas, y la nuestra. Permitidles entender que sois
pequeños y que tendréis una vida muy corta. Que
necesitáis toda la ayuda posible para sobrevivir.
—¿Por qué no? —añadió Carlotta—. Ni siquiera
estaremos mintiendo.
—No conocisteis a la Reina Colmena, pero a través de
ellos podéis llegar a ser como hijos de la reina —añadió
Bean.
—Ya entendimos, Padre —dijo Ender—. No tienes
que darnos un libreto.
Entonces los niños negociaron con los zánganos, que
esta vez tocaron a los tres. Después ellos dijeron que era
asombroso, porque podían percibirse unos a otros a
través de los zánganos. Eso les permitía ensamblar sus
imágenes, unificarlas. El plan se llevó a cabo, con el
acuerdo de los zánganos y los niños.
Luego los niños regresaron. Bean volvió a pilotar el
Cachorro, y en esta ocasión lo atracó sobre la zona de
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