Page 296 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
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Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card
directamente, sino al criarlos para que se atrevieran a
tomar las medidas necesarias para salvarse.
Por la mañana, todos estaban ocupados, pero Bean se
conformó con quedarse tendido allí y escuchar los
sonidos de la vida en el prado. No conocía el nombre de
ninguno de esos animales, pero había algunos que
saltaban y otros que gorjeaban y croaban, y algunos que
se le posaban suavemente y reptaban o caracoleaban
hacia alguna otra parte, y se tiraban o brincaban. Formaba
parte de la vida de este lugar. Pronto su cuerpo
participaría aún más en ella. Entretanto, era feliz.
Y quizás, al morir, descubriera que alguna religión
estaba en lo cierto. Quizá Petra lo estuviera esperando.
Impaciente, enfadada.
—¿Por qué tardaste tanto?
—Tenía que terminar mi trabajo.
—Pues no lo terminaste. Tuvieron que hacerlo los
niños.
Y otros. Sor Carlotta, que le salvó la vida. Poke, que
también le salvó la vida, y murió por ello. Sus padres,
aunque no los conoció hasta después de la guerra. Su
hermano Nikolai.
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