Page 293 - Sombras En Fuga - Orson Scott Card
P. 293

Sombras en fuga ‐ Orson Scott Card


          ninguna píldora ni hacerse ninguna alteración para lograr

          que los genes que están dentro de nuestras mitocondrias


          activen el crecimiento normal. Lo legaremos a nuestros

          hijos.


                 —Técnicamente  hablando  —observó  Carlotta—,  yo

          lo legaré.



                 —En eso tienes razón —admitió Ender.


                 Bean sintió las lágrimas en las comisuras de los ojos.

          No  valía  la  pena  tratar  de  mover  los  brazos  para


          enjugarlas. Que humedecieran el suelo de ese lugar.


                 —Buen trabajo, ¿verdad? —dijo Ender.


                 —Muy bueno —respondió Bean.


                 —La pregunta es... —comenzó Cincinnatus.


                 —No —dijo Bean.


                 —¿Ni  siquiera  quieres  oír  la  pregunta?  —preguntó

          Carlotta.



                 —Queréis  someterme  a  este  tratamiento.  Pero  es

          demasiado tarde. A vosotros solo os descompuso, pero a

          mí  puede  matarme.  Aun  así,  supongamos  que


          funcionara. Ya estoy tan enorme que mi corazón no me

          puede mantener con vida si hago algo más que acostarme

          aquí a vegetar.








                                                          293
   288   289   290   291   292   293   294   295   296   297   298