Page 355 - Primera Guerra Formica 02 - La Tierra En Llamas - Orson Scott Card
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La Tierra en llamas Orson Scott Card ‐ Aaron Johnston
Después del caos de la noche, la mañana parecía
extrañamente normal. El sol apenas había salido hacía
media hora, pero ya había grupos de personas en los
arrozales de todo el valle, inclinados sobre los brotes,
trabajando, charlando, haciendo sus labores como si la
noche anterior hubiera sido un mal sueño. Sin
embargo, había menos gente que de costumbre,
advirtió Bingwen. Y aquellos a los que les pudo ver la
cara eran todos mayores, encorvados y arrugados
como el abuelo, con sus sombreros picudos de paja y
sus ropas descoloridas por el sol.
—Le dijiste que no te dejara descansar, Ye Ye
Danwen —dijo Hopper—. Llevas horas diciéndolo.
No es justo que lo reprendas por hacer exactamente lo
que le ordenaste.
El abuelo blandió el bastón, no con intención de
golpear a Hopper, pero sí lo bastante rápido y con la
fuerza suficiente para asustarlo y hacer que
retrocediera. El pie malo del niño cedió y este cayó al
suelo, casi dentro del arrozal más cercano.
—Ya basta —dijo el abuelo—. Llevas toda la noche
parloteando y estoy harto. Vete a casa.
Hizo un amplio gesto con la mano, como
despidiendo a Hopper.
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